Innovación y creatividad: El motor de las grandes ideas
Si hay un lugar que representa la creatividad y la innovación en su máxima expresión, ese es Disney World. Un espacio donde, sin importar la edad —desde un bebé hasta un adulto— todos pueden vivir una experiencia extraordinaria en “el lugar más feliz del mundo”. Por eso, cuando me enteré de que Duncan Wardle, exdirector de innovación de Disney, ofrecería en Puerto Rico el taller Mentes In, presentado por Inprende, supe inmediatamente que era una oportunidad que no podía dejar pasar. Creatividad e innovación fueron los ejes centrales de la masterclass, acompañados de herramientas prácticas diseñadas para estimular el pensamiento creativo, romper patrones y transformar ideas en acción.
Hoy quiero compartirte mis cuatro grandes aprendizajes:
- Tiempo para pensar: En un mundo tan acelerado y lleno de deadlines por cumplir, el tiempo continúa siendo una gran limitante. Sin embargo, tener espacio para pensar es clave para potenciar nuestra creatividad. El entorno de una oficina no siempre representa el lugar ideal para generar ideas. Muchas veces los brainstormings comienzan allí, pero las mejores ideas aparecen en los momentos más inesperados: mientras nos estamos bañando, dando un paseo por la playa o simplemente desconectando de la rutina. Y es que cuando nuestra mente está relajada, la inspiración llega con mayor facilidad. Por eso, cuando trabajamos con tiempo y nos damos el espacio para pensar, la creatividad fluye de manera más natural.
- River of thinking: Es una forma de visualizar cómo funciona nuestra mente. Nuestros pensamientos se construyen a partir de experiencias, tanto de éxito como de fracaso. A medida que acumulamos experiencia en un tema, tendemos a tomar decisiones más rápido basadas en lo que ya sabemos que funciona… y en lo que no. Sin embargo, esa misma rapidez puede llevarnos a descartar nuevas ideas. Estos patrones de pensamiento son los que conforman nuestro “comfort zone”, un espacio que nos da seguridad, pero que también puede limitar nuestra capacidad de innovar.
- Metodología Yes, And (Sí y): Esta metodología, utilizada en sesiones de brainstorming, fomenta la generación de ideas a partir de la primera propuesta que surge en el grupo. Cuando una persona comparte una idea, los demás deben responder “sí, y…”, añadiendo algo adicional para desarrollarla. Este enfoque permite que las ideas evolucionen de manera colaborativa y que todos los participantes se sientan parte de su construcción, lo que fortalece el sentido de pertenencia y potencia la creatividad colectiva.
- Energizer: Muchas veces comenzamos reuniones con clientes o con nuestro equipo de trabajo mientras nuestra mente aún está en otro lugar. Un energizer es un pequeño ejercicio que se recomienda realizar antes de comenzar, con el objetivo de relajar el ambiente, hacer reír a las personas y lograr que todos estén realmente presentes y atentos durante la reunión. Este ejercicio abre la puerta al 87% de la capacidad cerebral (subconsciente). Hace poco tuve la oportunidad de implementarlo en una presentación. Les pedí que se pusieran de pie, que respiraran profundo, inhalando y exhalando, y luego que hicieran 20 jumping jacks. ¿La reacción? Risas… y más risas. En cuestión de segundos, el ambiente cambió y todos estaban más conectados, relajados y listos para comenzar
Todos podemos construir una cultura de trabajo basada en la creatividad y la innovación si aprendemos a integrar este tipo de herramientas en nuestro día a día. Me encantaría contarles todo lo que aprendí, pero mejor los dejo con la intriga… para que no se pierdan el próximo evento.
Lorena M. Calzada
Strategic Agency Director & Co-Founder
